En el sofá de mi casa

Yo estaba en el sofá de mi casa, tú que ya habías llegado y que tomabas un baño, entraste al salón, me viste tumbada, con ese modelito en rosa claro que me había puesto para ti …

Con la toalla aún anudada a tu cintura, te quedaste mirándome y sonreíste. Te acercaste y me besaste la boca, abrazándome, estrechándome entre tus brazos, yo correspondía, tanto al beso, como al abrazo, enredándome más de ti, acariciando tu espalda, y dejando que te acomodaras conmigo en el sofá, tú te sentaste poniendo tu espalda contra el sofá, provocando, que yo quedara sentada entre tus piernas, yo ladeada, tus manos tenían camino amplio, para acariciar mis glúteos, mis muslos, pasando cálidamente, suavemente por estos lugares dándome tus suaves caricias…

Dejabas de besar mi boca para mirarme y sonreírme, acariciándome lentamente…

buscando mi boca con la tuya, despacio, con todo el tiempo del mundo, esa boca me daba su lengua en un beso malicioso, chupando la mía, si chupándola, como te gustaba chupar otras partes de mi cuerpo, sabías que el mensaje se entendía perfectamente…

En el sofá, los besos siguieron, yo me acomodé debajo de ti, como si me estuviera rindiendo ante semejante cortejo…

Tus manos seguían acariciando mis muslos, mis manos tocaban tu cara, tus mejillas calientes, y suaves, notando esos bellos, que apenas despuntaban, pero que se sentían, ese roce me gusta…

Tú seguías besándome la boca, sin querer terminar ese beso, que paraba y volvía apasionadamente a conectar buscando mi lengua para chuparla…

Las caricias y los besos se animaban más y más

Dejaste de besar mi boca para besar mi cuello, despacio, para bajar a mis pechos, que acariciabas con tus grandes manos, cogiéndolos enteros, apretando y desvaneciendo ese agarre en una suave caricia, cogiendo los pezones con tus dedos para poner delicadamente la boca en ellos y mamarlos con ansias, rozándolos con la lengua en una continua caricia, lamiendo todo el pecho, que seguías sujetándolo con tus manos…

Sé cómo te gusta y me entrego a la caricia dejando que sigas hasta que tú decidas otra cosa…

Cuando despegas tu boca de mis pechos, yo beso tu boca, me muevo y me siento de frente a ti, encima de ti, para descubrir, que la toalla no estaba, y que tu polla estaba dura, la miré y sonreí… sentada sobre ti, te miré a la cara y empecé a acariciarla, mi mano seguía a todo lo largo de tu polla dura, suave y tersa, la puntita parecía brillar, estaba algo mojada, entonces me acerque un poco más, poniendo la rajita encima de tus huevos y rozándolos con ella abierta… restregándola de esos huevos que estaban duritos, llenos, y mi mano acariciando la polla a lo largo, llegando a la misma puntita y acariciándola con la misma palma de la mano, cubriéndola entera, tú me mirabas, apretando la boca, mientras yo al mirarte sonreía maliciosamente, sintiéndome lo que soy para ti…tu perra…

Yo estaba resuelta y deslizando mi cuerpo para abajo, dejé mi boca a la altura de tu polla, quería comerte la puntita, no te lo dije, solo abrí la boca, enseñándote mi lengua y mirándote, me puse de lado, para que pudieras ver lo que hacía, cogiéndola con mis dos manos… una sujetando los huevos como cosa preciosa, y otra la polla, acariciándola a lo largo, masturbándola despacio, mientras mi boca entraba en juego, lamiendo la puntita, chupándola, mientras mi mano se deslizaba, la escupía, para que mi mano se fuera deslizando en esa polla dura mientras seguía poco a poco engulléndola, tragándomela despacio, chocando a propósito la puntita, en las paredes de mis mejilla, haciendo que rozara deliberadamente, a un lado al otro… para que sintieras la suavidad de las paredes de mi boca y  su calidez

La saqué un momento, quería lamer tus huevos y chuparlos como te merecías, absorbiéndolos despacio, esta caricia valía la pena por esa cara que ponías de gusto… para luego volver a chupar la punta de la polla, metiéndola otra vez despacio en mi boca, para follármela y hacerte estremecer mientras lo hacía.

Los movimientos se volvían más rápidos, sabía cómo tenía que hacerlo, había aprendido a tragar hace tiempo, sin tener que ahogarme…

Tu respiración agitada y tu boca apretada, tus manos acariciando mi cabeza, demostrando lo agradecido que estabas por el gusto que te daba…

- Amor para, para, aún no me hagas correr, espera, y sacándola de mi boca, respiraste, me levantaste y llevándome hacia ti, volviste a besarme la boca, como para tranquilizarte un poco…el beso seguía, y nuestras manos se deslizaban por todas partes, reanudando las caricias…

Volví a ponerme encima de ti, mi rajita sobre tu polla rozándose, restregándose, con suavidad…tú apartaste el pantalón de mi pijama, y sujetándome de las caderas, metiste la polla, en la rajita, no hubo ninguna resistencia, entró de golpe, estaba muy mojada, y se sentía muy suave, entonces me hiciste acercar.

- Dame los pechos Criss, dame de mamar

Yo me acerque más poniendo mis pezones en tu boca, sintiéndote chupar…

Oye, Criss no te muevas, y agarrándome de las caderas, y poniendo tu boca en uno de mis pezones nuevamente, empezaste a follarme enérgicamente y rápido, rápido,

- Aaa aaa aaa, empecé a gritar… aaa aaa que rico amor, que rico

Tú duraste unos minutos, dándome fuerte y rápido en ese coño que se mojaba más y más mientras yo ronroneaba de gusto… Tú paraste como cansado de tanta agitación… y dejaste que yo me moviera sobre tu polla a mi ritmo, con mis manos sobre tu pecho para poder impulsarme sobre tu polla bajando y subiendo… y tus manos sujetando mis caderas, como para que no parara…

Así estuvimos un rato, hasta que me enderecé, sobre ti, dejando que la polla se metiera completamente en mi coño

De nuevo me hiciste tumbar sobre ti, y volviste a acelerar, dándome fuerte y rápido, haciéndome gritar de gusto…

- Aa aa aa

Paraste y tumbándome boca arriba, subiste una de mis piernas, destapando mis pechos para verlos y agárrarlos con tus manos estrujando uno y otro, mientras tu polla se metía de nuevo a la rajita para darle duro y con rapidez

Te encajaste entre mis piernas tumbándote sobre mi sin sacarla, tu boca besaba la mía con ganas, buscando mi lengua…

Mis piernas subieron y tú sujetándolas seguías follándome como si no hubiera un mañana…

Luego de unos minutos tu polla salió de mi coño, tú bajaste, manteniéndome con las piernas levantadas, buscando mi culo,

Abriéndolo con las manos y metiendo tu boca en él, dándole lengua

Intentando meter la lengua, para abrirlo…

Te incorporaste y mirándome la cara me pusiste la polla en el ojete, escupiendo y forzando un poco…

Con mucha suavidad, fuiste metiendo la punta en mi culo, despacio

Pegué un grito cuando la sentí dentro y paraste, dejando que mi culo se acostumbrara, con ella dentro, buscaste mi boca con la tuya, besándome con pasión, mirándome y diciéndome…

- Tengo ganas de sentirme dentro de tu culito amor…

Como si me pidieras permiso…

- Es tuyo amor, es tuyo dije gimiendo, deseando sentirla adentro del todo…

Entonces besándome, empezaste a empujar despacio, más y más y más hasta que entró del todo…

el beso se volvió apasionado y empezaste a follarme el culo como Dios manda…

Yo que solo sentía gusto y quería que siguieras empecé a pedírtelo…

- Fóllamelo cielo…fóllamelo…

Tú que eres mi cabrón, no dudarías ni un segundo en complacer a tu perra

Dándome y dándome hasta que el ritmo aceleró, una de tus manos busco mi clítoris para masturbarlo... haciéndome correr

- Jordi…Jordi…Jordi grite libremente, exhausta, satisfecha…

Y tú que tanto te habías contenido, por fin te dejaste ir, llenándome el culo de tu leche caliente

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